Una API permite que una aplicación consulte información o solicite acciones a otra. Esa conexión necesita controles claros: quién pide el acceso, qué puede hacer y qué datos recibirá.
Identifica a quien solicita el acceso
La autenticación permite reconocer al usuario o aplicación que realiza una solicitud. El método depende del tipo de integración. Las credenciales deben gestionarse fuera del código publicado y su uso necesita un responsable.
En una integración entre una tienda y un sistema administrativo, conviene distinguir la identidad de la aplicación de la de un colaborador. Esto facilita ajustar permisos y revisar actividad según el propósito de cada conexión.
Comprueba los permisos sobre cada recurso
Una sesión válida no da acceso a cualquier registro. Al consultar una factura o un pedido, la aplicación debe verificar que esa identidad puede acceder a ese objeto y realizar la acción solicitada.
También es importante revisar qué campos puede leer o modificar. Un cliente podría consultar el estado de su pedido sin ver información interna ni cambiar condiciones comerciales. OWASP distingue riesgos relacionados con permisos sobre objetos, propiedades y funciones.
Valida los datos y controla las respuestas
Define formatos y tipos esperados. Cuando una operación consulta una base de datos, utiliza consultas parametrizadas o las funciones adecuadas del ORM, en lugar de construir instrucciones con entradas del usuario.
La validación también se aplica a datos recibidos desde otras APIs. Antes de guardarlos o usarlos para ejecutar acciones, comprueba que cumplen las condiciones de tu integración.
Mantén un inventario de conexiones
Registra qué API existe, quién la mantiene y qué sistemas la consumen. Ese mapa ayuda a localizar versiones antiguas, conexiones sin responsable y funciones que ya no deberían estar expuestas.
Limitar solicitudes y definir tiempos de espera puede ayudar a controlar el consumo de recursos. Los registros de actividad deben permitir investigar fallos sin almacenar secretos ni datos personales innecesarios.
Tres pruebas para una integración real
- Otro registro: verifica que un usuario no pueda consultar pedidos ajenos cambiando un identificador.
- Otra acción: comprueba que un permiso de lectura no permita editar o borrar.
- Entrada inesperada: prueba valores fuera del formato esperado y confirma que la respuesta sea controlada.
Repite estas pruebas cuando cambien los permisos o el alcance. Si un agente de IA usa la API, aplícale los mismos límites de acceso que corresponden a su tarea.
Referencia técnica
OWASP API Security Top 10, edición 2023 ofrece un marco para revisar los principales riesgos de una API.
Artículo original de Eileen C.S., publicado el 24 de agosto de 2025. Versión revisada por Asimov Ingeniería el 4 de octubre de 2026.